Son las pasiones, y no los intereses, los que guían al mundo
Las pasiones tienen causas y no principios
Desgraciadamente, pocas personas piensan sacar partido a una pasión
Hay pasiones que la prudencia enciende y que no existirían sin el riesgo que provocan
Las pasiones humanas, como los seres y las plantas, no se forman en plena luz. Su primer desarrollo necesita de la cálida y cerrada oscuridad de los bajos fondos de la conciencia